martes, 6 de septiembre de 2016

Inicia la Travesía


"Vivimos en un mundo maravilloso que está lleno de belleza, encanto y aventura. No hay un límite para las aventuras que podamos tener siempre y cuando las busquemos con los ojos bien abiertos".
- Jawaharial Nehru.
El miércoles 16 de diciembre llegaba a Villa El Blanco, con el sol en los tobillos, y un fresco viento de libertad que mostraba una primera etapa superada. Había logrado cumplir una pequeña meta para un gran camino y desafío propio. De ahí en adelante, sientes que ya todo lo que te propongas sucederá.

Mi "Flaca" en la entrada de Villa El Blanco, virando a la izquierda, la
famosa hostal de la villa. Diciembre 16, 2015. | Jn. Antonio CG - El Blanco.
Ese día comenzó la noche anterior, en la cual preparé mi bicicleta, mis alforjas con frutos secos, jugos isotónicos en polvo, herramientas, cámaras, carpa, saco de dormir y otras cosas, que debí comprar y otras tantas que mis amigos me facilitaron, cosas que me recordaron a cada momento que estaba con ellos y su apoyo.

Dormí temprano, invocando a un gran amigo, a quien quería ver antes de viajar, por cuanto, siempre ha sido una especie de amuleto de buena suerte, es de esas personas que irradia energía y confianza, algo esencial antes de iniciar una aventura. 

Me contestó un cuarto para los ocho de la mañana del que sería mi primer día de viaje. Almorzamos en el famoso Mammagaucha ese lluvioso día de verano. Con ese clima, Marco me invitaba a viajar al día siguiente, y acompañarlo a correr en Valle Simpson esa tarde, pero de alguna parte que desconozco, recuerdo que le afirmé partir a las 18:00 hrs. Después de todo, esta lluvia sería la primera de muchas que debería enfrentar en la ruta.

Después de almuerzo, partí a casa. Tras una mañana de trabajo y cargado de buena suerte y éxito de mis colegas y amigos, terminé de cargar la bicicleta, y partí a la lavandería para hacer el último trámite antes de darle a los pedales. Nuevamente me encontré con Marco, como nunca ya nos habíamos encontrado dos veces en el día, y eso ya es mucha suerte.

Nos despedimos. Caminé las dos cuadras que separan la lavandería de la casa que habitaba en calle Moraleda, tomé mi bicicleta, y partí cercano a las seis de la tarde, como me había programado. Mi reporte empezó a través del grupo de whatsapp "Juannín Report" para comunicar mi avance y estado.

Pasé por la casa de Pablo para despedirme, pero ahora no recuerdo si nos despedimos, pero creo que no, porque le habría pedido que me sacara alguna foto con el look viajero, y la tendría. Acto seguido corté por el bypass y ya estaba en el tramo urbano de la Carretera Austral, un giro por el mate y comenzaba la primera subida del camino.

De ahí en adelante, ya no habría descanso sino hasta Villa El Blanco. Recuerdo que saliendo de la ciudad me encontré Rodrigo, y a la altura de la Recta Foitzick, con Simón, que hacía dedo para volver a Coyhaique tras una tarde de boulder en ese sector. Puros ejemplos de máquinas y hombres aperrados, las señales para esta aventura eran muchas, puro buen augurio.

miércoles, 13 de julio de 2016

Tramo 1: Coyhaique - El Blanco


El viaje comenzó el 16 de diciembre de 2015, como anécdota, puedo contarles que ese día estaba de aniversario, si, pues hace exactamente un año atrás me había accidentado andando en bicicleta cuyo resultado fue un esguince grado 2 y varias semanas de licencia médica.

En fin, cumpliendo un año de ese hecho, era momento de sentir que ya estaba totalmente recuperado, y si bien caminé con inseguridad sobre una de mis piernas, ya mentalmente estaba en condiciones óptimas para emprender esta ruta maravillosa.

Esta entrada no tiene por objetivo contarles mi experiencia personal, sino más bien, la ficha técnica de la ruta, tramo Carretera Austral que une la ciudad de Coyhaique con la localidad de Villa El Blanco, distante a 35 kilómetros aproximadamente de la capital regional de Aysén.

Ficha Técnica y Datos Relevantes

El camino que une Coyhaique y Villa El Blanco, es la mismísima Carretera Austral, este tramo de alrededor de 35 Km. está completamente pavimentado, de buena calidad, pero hay que considerar que no tiene ciclovías, por lo que hay que andar debidamente protegido e iluminado si se prefiere andar de noche, la que no fue mi opción, como buen hijo del sol. 



Esta sección de carretera va casi en su totalidad en un ascenso permanente, que alcanza su punto máximo entre los kilómetros 25 y 28, donde la altitud fluctúa entre 580 a 600 msnm. Por suerte, conté con viento a favor, una tarde de verano patagón bastante fresca y donde el agua lluvia me acompañó a ratos, por lo que el ascenso no se hizo tan duro, pero no por ello relajado.

Sobre el paisaje, les puedo adelantar que saliendo del área urbana, se bordea el imponente y rocoso Cerro Mackay, un lugar típico de escalada en Coyhaique, más adelante, y cerca del kilómetro 11, se encuentra un desvío a mano derecha, donde se encuentra otro sector de escalada, llamado Valle Simpson, guardo bonitos recuerdos de ese lugar, por cuanto ahí tuve mi primera experiencia en roca.

Otros lugares a los que poner atención son: Camino a El Fraile -Centro de Ski-, que conduce a los lagos Frío, Cástor y Póllux, Villa Jara, El sector de El Salto, camino El Peludo y el camino a Cerro Galera que permite acceder al bello Salto del Río Huemules.

Llegando a Villa El Blanco, se cruza un puente ancho, el Huemules, a su lado izquierdo verán la Hostería El Blanco, actualmente arrendado para un servicio, pero ahí mismo pueden encontrar datos sobre dónde alojar y comer.

La mejor de la suerte para quienes emprendan este viaje, a mí este tramo me tomó unas 3 horas, por las que recorrí un paisaje de estepas y pampas, con avistamiento de ganados, liebres, bandurrias, y el majestuoso cóndor andino, entre varias aves rapaces, además del infaltable olor a chingue -zorrino-.

sábado, 23 de enero de 2016

El Plan Original

Atardecer en el Río Cochrane. Reserva Nacional Tamango.
Diciembre 06, 2015 | Jn. Antonio CG - Cochrane.
8 de diciembre. Habíamos descansado apenas un día luego de un fin de semana de paseo en la Reserva Nacional Tamango, en Cochrane. Me encontraba en casa de mi amigo Pablo, mi principal pilar para planificar el viaje, para planificar el viaje, distancias, dónde dormir, cuánta comida llevar, además de recomendarme desde qué carpa y saco de dormir comprar hasta qué debía tener en mi botiquín. Pablo ya había visitado Torres del Paine, siendo para mí todo un maestro en estas situaciones de aventura.

En términos de tiempo, tenía 17 días, por que planificar era esencial si buscaba recorrer desde Coyhaique hasta Villa O'Higgins, cuya meta era el Glaciar O'Higgins y tomar whisky con hielo milenario en la embarcación Robinson Crusoe. 

La idea era partir desde la capital regional con destino a Puerto Ingeniero Ibáñez, cruzar a Chile Chico y seguir la ruta X-265 hasta su unión con la Carretera Austral, destino al sur, y el regreso, por la misma Austral, pasando por Puerto Río Tranquilo, Villa Cerro Castillo y el gran final... un sándwich en el Café Confluencia en Coyhaique.

Serían 17 días para recorrer 1.109 Km. apróximadamente desde Coyhaique a Villa O'Higgins, vía Chile Chico, y de Villa O'Higgins a Coyhaique vía Puerto Río Tranquilo. Por lo tanto, y en honor al tiempo, decidí pedalear hasta Cochrane, tomar un bus a la última frontera regional y regresar, desde allí, nuevamente en bicicleta, lo que reducía el kilometraje a 872 Km.

Carretera Austral, tramo sur, desde Coyhaique
a Villa O'Higgins, última frontera.
(Desde Google Maps)
Día 1: Partiría la tarde del 16 de diciembre desde Coyhaique a Villa El Blanco, contando 37.17 Km., todas referencias desde lo proyectado en la aplicación Endomondo, este, el tramo más pequeño que haría, me serviría de base para medir mi comportamiento moviendo por primera vez mi bicicleta con carga.

Día 2: Desde Villa El Blanco, seguiría con destino a Puerto Ingeniero Ibáñez, donde cruzaría el tramo de carretera que divide la Reserva Nacional Cerro Castillo, enfrentando en descenso la conocida Cuesta del Diablo. Sumando así 82.83 Km.

Día 3: Temprano a tomar la barcaza para cruzar el Lago General Carrera, llegando a Chile Chico y continuando el viaje a 77.19 Km. al sur, donde descansaría en el "Terra Luna Lodge", ya les contaré que pasó con eso...

Día 4: Desde el punto "77.19 Km" avanzaría sólo 52.86 Km, hasta Puerto Bertrand, para descansar de las largas distancias de los días anteriores.

Día 5: Desde Puerto Bertrand a Cochrane recorrería 46.94 Km., pasando por la confluencia de los ríos Baker y Neff, cosquilleando el Parque Patagonia y bordeando la Reserva Nacional Tamango. Allí tomaría el bus con destino a Villa O'Higgins.

Día 8: Después de tres días en Villa O'Higgins, subiría a la bicicleta y partiría a acampar en Lago Quetru, contando 108.04 Km., la distancia más larga que contemplaba el viaje y la primera que descansaría en mi carpa.

Día 9: Desarme del campamento y destino a Río Bravo para tomar la barcaza Padre Antonio Ronchi que cruza el fiordo Mitchel, siguiendo desde Puerto Yungay al sector de Los Ñadis, terminando el día con 67.96 Km. en el cuerpo.

Día 10: Después de una segunda noche de tener que acampar, seguiría desde el sector Los Ñadis a Cochrane, total: 54.91 Km.

Día 11: Arriba de la bicicleta con destino a Lago Negro, donde se encuentra la Hacienda Tres Lagos, pero el plan contemplaba la tercera noche de campamento en ese lago. Suman otros 65.67 Km.

Día 12: Dejando Lago Negro se recorren 49.90 Km. hasta Puerto Río Tranquilo, donde las opciones son visitar las famosas Capillas de Mármol y el Glaciar Exploradores.

Día 13: La última acampada sería en Lago Cofré a 63.28 Km. al norte de Puerto Río Tranquilo.

Día 14: Esta noche dormiría en Villa Cerro Castillo tras 57.91 Km. desde Lago Cofré.

Día 15: Regreso a Villa El Blanco, enfrentando ahora de subida la Cuesta del Diablo, otros 60.87 Km.

Día 16: Por fin de vuelta a mi cama en Coyhaique, con los últimos 35.22 Km. en las piernas.

El plan consideraba cuatro noches de campamento y yo no tenía ni carpa, así que listo el plan, empezaron las compras. Visitamos el sitio de Andesgear. ¿Qué elegir? Pablo y Marco coincidieron en una misma premisa "apostar por equipo ligero, liviano, de poco volumen" además de una carpa "resistente al agua con costuras selladas"... bajo estas indicaciones invertí en una buena carpa Lightent 2 de Ferrino, pensada para esas cuatro noches, un saco de dormir, de la misma marca, modelo HL Micro Plus WTS y una colchoneta Therm-a-Rest. 

Ahora sólo tenía que cruzar los dedos esperando que los pedidos llegaran a tiempo y no atrasaran el viaje. Por suerte tuve la fortuna que el despacho llegó justo a tiempo.

¿Logré implementar al pie de la letra lo planificado? Ya les contaré con detalle el viaje.

viernes, 8 de enero de 2016

Un viaje nada lógico

Casas frente al aeródromo de Villa O'Higgins, en la misma Carretera Austral que cruza el poblado.
Noviembre 20, 2015 | Jn. Antonio CG. - Villa O'Higgins.
Lunes 21 de noviembre de 2015. Por cosas del trabajo me encontraba en Villa O'Higgins, contando ya mi segunda visita a este retomo lugar de la XI Región de Aysén, conocido por ser el poblado más austral de la famosa Carretera Austral chilena, ruta que conecta la ciudad de Puerto Montt, capital de la X Región de Los Lagos con una de las regiones más extremas, hermosas y vírgenes de la geografía chilena, aquella legendaria Patagonia.

Ese lunes fue un día bastante normal, Villa O'Higgins estaba nublado y el frío continuaba dando su abrazo de bienvenida. Aún siendo verano en el hemisferio sur, no es algo que me sorprenda, sobretodo por que ya es cosa de costumbre sentir un extendido invierno en esta zona, que a ratos tiene ventanas de bella primavera y verano ardiente. Mi trabajo ya había concluido y por lo tanto, cabía tiempo para echar a volar la imaginación y proyectar algún quehacer, pues tendría que esperar hasta el día jueves para partir al norte, a la ciudad de Cochrane, donde comenzaría el siguiente trabajo.

Con tantos días libres por delante, ya tenía armado mi panorama: visitar el cerro Santiago la tarde del martes, dedicarme a caminar por el sendero del Glaciar Río Mosco para el miércoles, y partir el jueves en el bus destino al norte. Sin embargo, la necesidad de volver a Cochrane, me hizo echar a correr la voz de necesitar un vehículo a la brevedad para emprender el viaje... el resultado, terminé arriba de una camioneta el martes después de mediodía para alcanzar la barcaza Padre Antonio Ronchi, que recorre desde Río Bravo a Puerto Yungay, y con ello mis planes turísticos se fueron por la borda.

Gracias a ese viaje en camioneta, pude mirar, nuevamente, el camino que ya antes había recorrido, por allá en mayo de 2015, volver a fascinarme con él, y darme cuenta que los ciclistas son parte del paisaje, por lo tanto, mi pensamiento inmediato fue, "Hey, Juan Antonio, este camino no parece imposible ¿por qué no te lanzas estas vacaciones de fin de año a recorrer la Carretera Austral?"

Silenciada mi voz interior, pensé que era algo loco, una idea que nunca antes se me hubiera cruzado por la cabeza, y si algún amigo me lo hubiera dicho, seguramente lo habría tildado de lunático los primeros cinco minutos, para luego decirle, "que buena, dale". Así mismo fui conmigo.

Fue esa tarde que decidí, que una vez de regreso en Coyhaique, comenzaría a planificar mi viaje en bicicleta por la Carretera Austral; tendría de forma obligada que montar y pedalear desde el 17 de diciembre, y sólo tendría unas pocas semanas para organizar un ambicioso e improvisado viaje, considerando además tener que equipar mi bicicleta para el desafío y por supuesto, a mi mismo, tanto física como mentalmente.

El reloj marchaba en contra, y la decisión ya estaba tomada. En este blog, les narro este viaje nada lógico, pero lleno de sorpresas y que recomiendo a cualquier loco montado en su bicicleta, pues vivir la Patagonia, en cámara lenta, sentir su viento, su aliento, su fuerza, color y vida, no tiene comparación alguna si gustas de la conexión con el mundo natural.