![]() |
| Carretera Austral, desde Coyhaique con destino a Villa El Blanco. Diciembre 16, 2015 | Jn. Antonio CG. - Carretera Austral. |
Tal vez, se me queden muchos en el tintero, pero debo agradecer de forma especial a los siguientes:
- En primer lugar a mi familia, en Santiago de Chile, en especial a mi mamá, a quienes, aún a la fecha no les entero de esta travesía. Fue por no darles preocupaciones, que dicho sea paso, esa energía no me empuja, y segundo, mis disculpas por pasar una primera navidad lejos de casa y el mundo. Sé que les dio pena, porque me lo hicieron saber, y yo con sutileza apenas pude decirles que no viajaría por el paro de los funcionarios de la Dirección General de Aeronáutica Civil. Alguna cuota de realidad había, pero ciertamente el mejor regalo de navidad y año nuevo que pude darme fue dar prioridad a lo que yo quiero, a conocerme un poco más, a sentir la aventura, la eterna soledad y admirar cosas tan sutiles que en compañía se obvian a cambio de una conversación y el compartir.
- Al mejor amigo que me va quedando, ahaha..., Patricio, porque sin tus invitaciones a salir en bicicleta, no habría vuelto a los pedales (los que deje abandonados desde mis 4 años tras el ataque de un perro que me relegó a preferir por todos esos años a mis queridos patines, hasta que los colgué en un rincón cuando ya no me calzaron, obligándome a montar nuevamente una bicicleta después de casi una década de temeroso descanso) y por esos días de bicicleta en el Panul, que ciertamente sirvieron de preparación.
- A María Jesús, la primera que supo de mi viaje y que lo clasificó como "de Che Guevara", ahaha... porque recordé en cada momento de soledad tus palabras sobre aprovechar este viaje como un crecimiento personal, de conocerse a uno mismo, a llenarse de historias, de sabiduría, para luego compartirla. Y así fue, linda y tremenda experiencia.
- A Marco, mi patagón favorito, que siempre has sido una especie de amuleto o buen augurio antes de empezar un viaje. Aparentemente despreocupado por el resto, eso mismo me hace creer que todo estará bien, aunque no por ello dejas de advertirme ciertos cuidados a tomar, con sabiduría y nunca siendo pesimista, sino realista. Gracias por ese último almuerzo antes de partir mi viaje, gracias por mostrarme el camino y gracias por permitirme conocerte. Por hacerme reír con tu arenga que me sacó de varios apuros.
- A Carina, que trabajando y saliendo a terreno juntos nos hemos hecho muy buenos amigos, y porque cuando llegué desde Villa O'Higgins a Cochrane, y te comenté mi locura, me apoyaste, y más aún por ofrecerme tu ayuda y la de Willy en el evento que quedara a medio camino en el lugar que fuera, eso me demuestra el cariño y preocupación, muchas gracias amiga y "colegus".
- A Pablo, por acercarte apenas llegué a trabajar a esta región, porque te he tomado un cariño especial, buen amigo y compañero de bicicleta, gracias por tus consejos, aterrizajes, auspicio, presentes y onces, por tu apoyo y buenas energías para emprender este viaje, que quedará pendiente para cuando decidas partir al norte. Será tu mejor despedida de Patagonia, te lo prometo ;)
- A Catherine, por retarme y hacerme sentir mal empatía con mi familia por dejarlos en una fecha tan importante, pero como sabrás, una vez que tomo una decisión no hay vuelta atrás. Luego de eso, gracias por entenderme, por tu cariño, preocupación y advertencia sobre pumas en la ruta, y cariño. Aún espero mi cuaderno que usaría como bitácora de viaje, ahaha... Sé que junto a Pablo, hacemos un tremendo equipo, así que prepárate para superar tus límites junto a nosotros.
- A Emmy, por sensibilizarme y hacerme ver que uno no está solo en el mundo y se debe a su familia; y obvio, por tu apoyo, ánimo, buena onda y preocupación, porque finalmente me haces sentir como si tuviera una mamá en estas tierras tan australes.
- A Loreto, porque paralelo a este viaje emprendí otro gran proyecto y quedó en tus manos en plena gestación, mil gracias por tu amistad, por tu ayuda y buena onda, por creer en mi y preocuparte de que todo marche sobre ruedas, ya se vendrá la inauguración.
No saben cuántas veces recurrieron a mi pensamiento durante mi viaje. Los primeros días me impulsé por su gran energía y cariño, asimismo, me ayudaron a llegar hasta mi meta, cuando los grandes tramos me hicieron sentir en un primer momento que quizás no lo lograría, pero sus mensajes fueron el viento a favor que necesité.

No hay comentarios:
Publicar un comentario